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Herman Hesse: Un alma esteparia.

Herman Hesse (1877-1962),novelista y poeta alemán, -aunque nacionalizado suizo-, es una figura de la literatura que ha influido en generaciones enteras, y lo sigue haciendo, ajeno al paso del tiempo. Acercó Oriente y Occidente de un modo serio, profundo, marcando el camino que iría tomando también la Psicología Transpersonal.
Nació el 2 de julio de 1877 en Calw, Alemania. Hijo de un antiguo misionero, ingresó en un seminario, pero pronto abandonó la escuela; su rebeldía contra la educación formal la expresó en su menos conocida novela "Bajo las ruedas" (1906). En consecuencia, se educó él mismo mediante lecturas por él elegidas. De joven trabajó en una librería y se dedicó al periodismo.

Durante la Primera Guerra Mundial, y luego de haber hecho un viaje a la India (que incidió poderosamente en su visión de sí mismo y del mundo) Hesse, que era pacifista, se trasladó a Suiza. El sufrimiento humano y la brutalidad de la guerra fueron una materia prima muy importante en toda su obra. Sus escritos se fueron enfocando hacia la búsqueda espiritual de nuevos objetivos y valores que sustituyeran a los tradicionales, que ya no eran válidos. "Demian" (1919), por ejemplo, estaba fuertemente influenciada por la obra del psiquiatra suizo Carl Jung, al que Hesse descubrió en el curso de su propio (breve) psicoanálisis.

La complejidad de su ser y los dramas de su época le hicieron difícil sobrellevar lo cotidiano, lo cual se vislumbra claramente en sus escritos: los conflictos más profundos y las exigencias del mundo, la espiritualidad intensamente emergente y las tendencias más primitivas expresándose en dualidad... Sus palabras son una invitación a mirar dentro de sí mismo el intrincado caleidoscopio personal, que refleja el de la Humanidad toda.

Hesse, que ganó el Premio Nobel de Literatura en 1946, murió el 9 de agosto de 1962 en Suiza.

Queremos compartir algunos párrafos justamente de su introducción a uno de sus libros más conocidos: "Demián", para, si Ud. lo leyó, poder volver a ver estas ideas con su madurez de hoy, y, si no los conoce, acercarle a la claridad y la belleza de estas palabras. Allí van...

"Hoy se sabe menos que nunca lo que es un hombre realmente vivo, y se lleva a morir bajo el fuego a millares de hombres, cada uno de los cuales es un ensayo único y precioso de la Naturaleza. Si no fuéramos algo más que individuos aislados, si cada uno de nosotros pudiese realmente ser borrado por completo del mundo por una bala de fusil, no tendría ya sentido alguno relatar historias. Pero cada uno de los hombres no es tan sólo él mismo: es también el punto único, particularísimo, importante siempre y singular, en el que se cruzan los fenómenos del mundo sólo una vez de aquel modo y nunca más. Así, la historia de cada hombre es esencial, eterna y divina, y cada hombre, mientras vive en alguna parte y cumple la voluntad de la Naturaleza, es algo maravilloso y digno de toda atención. En cada uno de los hombres se ha hecho forma el espíritu. En cada uno padece la criatura, en cada uno de ellos es crucificado un redentor.

Muy pocos saben hoy lo que es el hombre. Muchos lo sienten, y, por sentirlo, mueren más aliviados, como yo moriré más aliviado cuando termine de escribir esta historia.

No soy un hombre que sabe. He sido un hombre que busca y lo soy aún, pero no busco ya en las estrellas ni en los libros: comienzo a escuchar las enseñanzas que mi sangre murmura en mí. Mi historia no es agradable, no es suave y armoniosa como las historias inventadas; sabe a insensatez y a confusión, a locura y a sueño, como la vida de todos los hombres que no quieren mentirse más a sí mismos.

La vida de todo hombre es un camino hacia sí mismo, la tentativa de un camino, la huella de un sendero. Ningún hombre ha sido nunca por completo él mismo; pero todos aspiran a llegar a serlo, oscuramente unos, más claramente otros, cada uno como puede. Todos llevan consigo, hasta el fin, viscosidades y cáscars de un mundo primordial. Alguno no llega jamás a ser hombre, y sigue siendo rana, ardilla u hormiga. otro es hombre de medio cuerpo arriba, y el resto, pez. Pero cada uno es un impulso de la Naturaleza hacia el hombre. Todos tenemos orígenes comunes: las madres; todos nosotros venimos de la misma sima, pero cada uno -tentativa e impulso desde lo hondo- tiende a su propio fin. Podemos comprendernos unos a otros, pero sólo a sí mismo puede interpretarse cada uno."